XII — Paulo Brabo
Por MonjaGuerrillera
Lo que Haría Jesús en Seis Pasos
Autor: Paulo Brabo
Traducción: Monjaguerrillera
Jesús dice que, si hablamos estrictamente, la frase riqueza espiritual es una contradicción. Son términos opuestos porque la única verdadera riqueza es la del espíritu. Sin embargo, Jesús está muy lejos de proponer alguna clase de ascetismo, de rigor y de mortificación de los sentidos. Muchos, sin motivo, asocian la idea de riqueza espiritual con pobreza material. Pero Jesús, al mismo tiempo que es garante de que no vale la pena correr tras la adquisición material, nos convida a disfrutar incesantemente de las cosas. Jesús es ese que dijo miren los lirios del campo, qué padre daría una piedra si su hijo le pide un pan, he resuelto comer en su casa, por favor me aceita este sándwich de pescado, vuelva a llenar mi copa de vino, fui el otro día a un banquete de boda…
Este es un equilibrio delicado porque nos confronta a una paradoja fuerte, sí, pero, al fin de cuentas, Jesús está diciendo que lo pobre y lo frugal está mejor equipado para disfrutar de las cosas buenas de la vida –no en virtud de cualquier pureza superior– sino porque la limitación simplemente está dispuesta a valorarlas. El momento de cada uno es lo que cada uno tiene, y nadie, por más empeñado que esté, puede añadir medio metro a su estatura.
Así que, para el rabí de Nazaret, gastar el día acumulando riqueza y ventajeando para obtener ganancias no es ser esencialmente corrupto y perverso, es ser un imbécil.



